Don Andrés 70 años de talabartero

GRAL. TERÁN.- Don Andrés Dávila García, a sus 92 años de vida no solo es testigo del paso del tiempo, es parte viva de la historia de este municipio con su oficio de Talabartero, fue un trabajo que realizo con constancia y que hoy es un patrimonio.  

Nació en 1934 en la Hacienda La Unión, hijo de Doña San Juana García y Don Feliciano Dávila. Sus hijos en honor a su trabajo le construyeron una réplica de lo que fue su taller en General Terán, en La Florida, lugar donde habita.

En el año 1957 con apenas 23 años fue cuando Don Andrés decidió dejar su lugar de origen y trasladarse a la cabecera municipal. Ahí comenzó una etapa decisiva de su vida al trabajar junto a su tío Emilio Dávila, maestro talabartero, de quien aprendió el oficio con disciplina y respeto.

Ocho años continuos de aprendizaje, sacrificio y jornadas largas moldearon no solo su habilidad, sino también su carácter mismo que transmitió a sus hijos.

En 1965, con la experiencia en las manos y el valor en el corazón, Don Andrés se independizó y abrió su propio negocio de talabartería en la calle Altamirano.

A partir de ese momento, su taller se convirtió en punto de referencia: un lugar donde el cuero cobraba vida y cada pieza llevaba el sello de la calidad artesanal.

Cuatro años después, en 1969, unió su vida a la de Doña Emma González Leal, formando una familia sólida y trabajadora. De ese matrimonio nacieron sus hijos Feliciano, Andrés, Juan Ramón y Adrián Dávila González, herederos de valores forjados entre esfuerzo, respeto y tradición.

Hoy, su negocio continúa activo cómo un testimonio silencioso de casi siete décadas de trabajo ininterrumpido.

Don Andrés Dávila representa a una generación que construyó comunidad desde el oficio, que enseñó con el ejemplo y que dejó huella sin hacer ruido.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *