Despedida de Martín “El Loco Corona”
Por Apolo Plateado
El 23 de abril de 2016 se publicó en el Periódico HOY un artículo sobre todo un ícono de la Lucha Libre. Con motivo de su reciente fallecimiento, de nuevo comparto aquellas ideas, con algunas adecuaciones.
“Agradezco en todo lo que vale la aseveración de Martín Ocañas Lugo -nombre de pila de “El Loco Corona”- en el sentido de que aprendió mucho de mí cuando un buen grupo de prospectos de la lucha libre entrenábamos duro tres veces por semana en la desaparecida Arena “Morelos” ubicada en el Barrio El Bolsón, en los inicios de los 70s del siglo pasado.
Por supuesto que también yo aprendí bastante de él durante el tiempo que ambos recibíamos las enseñanzas de Leonardo Correa Presas (El Pulpo Verde), de Buldog Quintero, y de Guadalupe Álvarez (el original Mr. Niebla), en varias arenas y gimnasios de Montemorelos donde hubo oportunidad de “echar maromas”, así como las veces que luchamos en contra o en pareja (1972-1982).
En sus inicios, “El Loco Corona” luchó como “El Rojo”, posteriormente como “El Estudiante”, y luego como Martín Ocañas. También subió al ringo siendo uno de “Los Abogados del Diableo”, y como tal tuvo acción en toda el área metropolitana de Monterrey, así como en varias ciudades del noreste del país, particularmente en su tierra natal, donde fue elemento de base de la Arena “Olimpia”, a mediados de los 80s.

Adoptó muchos nombres más, pero lo que lo llevó a la cima de este difícil deporte espectáculo fue cuando conformó la cuarteta de “Las Tortugas Ninja”, pues ello lo llevó a recorrer casi todo el país –y posiblemente algunos lugares del extranjero-, y el encuentro donde Martín y sus compañeros perdieron las máscaras fue todo un éxito de taquilla, combate que está disponible en redes sociales.
Ahora bien, puedo afirmar que, desde los entrenamientos, Martín Ocañas ya se perfilaba como un luchador en toda la extensión de la palabra, pues su constancia, sus evoluciones sobre el cuadrilátero, sus acciones un tanto arriesgadas, y no se diga su carisma y estilo para emocionar al respetable, es algo siempre reconocido por propios y extraños en el ambiente de la lucha libre.
Escribir sobre este personaje ocuparía bastante espacio, dado que hay infinidad de experiencias, anécdotas, incluso compartidas, sobre sus más de 45 años de vivir con intensidad este deporte espectáculo que ambos queremos entrañablemente.
Me han pedido que asista a una función en la que, ofreciendo una lucha, Martín Ocañas Lugo se despedirá de la afición del vecino municipio de Allende, pero prefiero quedarme con el recuerdo de “El Loco Corona” entrón, espectacular, carismático, que siempre conocí, incluso cuando fue parte de la programación de la Arena “Olimpia” de Montemorelos”.
Hoy, como muchos otros entrañables amigos, “El Loco Corona” se adelantó un poco en el camino. Queda el recuerdo de una amistad afianzada cada vez que había oportunidad de platicar. Conocí de sus afanes, de su ánimo inquebrantable, de sus tiempos de gloria en la Lucha Libre, etc. Descansa en paz.
